Durante décadas se ha trabajado muchas horas, con presión, con exigencia y, en muchos casos, con poco margen para el descanso. Eso no es nuevo.
Lo que sí ha cambiado es la cultura social y la manera en la que hablamos de salud mental. Hoy existe más sensibilidad, más lenguaje y más conciencia para poner nombre a lo que antes se vivía en silencio o se normalizaba como “parte del trabajo”.
La salud mental ha dejado de ser un tema privado para convertirse en una conversación colectiva. Y eso no implica fragilidad, sino madurez social y psicológica. Desde esta mirada, el aumento de casos de estrés, ansiedad, depresión o burnout no señala un problema individual, sino una tensión entre personas y contextos laborales que han evolucionado más lento que las necesidades humanas.
Qué nos dicen los datos (y qué no cuentan)
Organismos como la OMS estiman que alrededor del 15–17 % de las personas en edad laboral conviven con algún problema de salud mental. La ansiedad y la depresión son ya una de las principales causas de baja laboral a nivel mundial, con millones de días de trabajo perdidos cada año. Pero los datos, por sí solos, no explican lo más importante ya que, no hablan del profesional que rinde pero duerme mal, ni de la persona comprometida que vive con una sensación constante de urgencia, ni de quienes “pueden con todo”… hasta que dejan de poder.
El patrón que vemos
Aparece un patrón muy repetido:
- Personas con alta autoexigencia y sentido de responsabilidad
- Dificultad para poner límites sin culpa
- Normalización del cansancio emocional
- Desconexión progresiva de lo que antes motivaba
Muchas personas no están mal por lo que hacen, sino por cómo se sienten mientras lo hacen. Por tanto, el problema no es trabajar duro en momentos puntuales, sino vivir en modo esfuerzo constante sin espacios reales de recuperación. Es decir, cuando esto se mantiene en el tiempo, el cuerpo y la mente acaban pasando factura.
Estrés, ansiedad y burnout: no son lo mismo
Conviene diferenciar conceptos que a menudo se mezclan:
- Estrés laboral: respuesta prolongada ante demandas percibidas como excesivas. Puede ser adaptativo a corto plazo, pero dañino si se cronifica.
- Ansiedad: aparece cuando la sensación de amenaza o falta de control se mantiene incluso fuera del contexto laboral.
- Depresión: suele implicar pérdida de energía, motivación y sentido, no solo tristeza.
- Burnout: estado de agotamiento emocional, despersonalización y sensación de ineficacia directamente ligado al trabajo.
Todos ellos tienen algo en común: no aparecen de un día para otro, y suelen dar señales mucho antes.
La prevención empieza por escuchar(se)
Hablar de salud mental en el trabajo no va de “bajar el nivel” ni de dejar de ser profesionales, sino de hacer sostenible el esfuerzo.
Un primer paso, sencillo pero poderoso, es recuperar la autoescucha. Por ejemplo:
Al final de la jornada, pregúntate:
- ¿Qué parte del día me ha drenado más energía?
- ¿Qué me la ha devuelto, aunque sea un poco?
No para cambiarlo todo de golpe, sino para dejar de ignorar lo que te pasa.
A nivel organizativo, la prevención real pasa por:
- Revisar cargas y ritmos de trabajo
- Formar a líderes en detección temprana
- Normalizar conversaciones sobre bienestar psicológico
- Entender que cuidar la salud mental no es un coste, sino una inversión
Cuidar no es parar, es poder seguir
Uno de los grandes mitos es que cuidar la salud mental implica frenar, rendir menos o perder competitividad. La experiencia demuestra justo lo contrario. Las personas que se sienten escuchadas, cuidadas y con margen para recuperarse:
- se comprometen más,
- toman mejores decisiones,
- y sostienen su rendimiento en el tiempo.
La salud mental en el trabajo no va de aguantar más. Va de romper menos.
En Bluebrain creemos que hablar de esto con rigor y humanidad es parte del cambio necesario. Porque el bienestar psicológico no es un extra, es la base de cualquier proyecto profesional que quiera durar.
Fuentes:
Organización Mundial de la Salud. (2022). Salud mental en el trabajo.
Instituto Nacional de Seguridad y Salud en el Trabajo. (2023). Salud mental y trabajo. Ministerio de Trabajo y Economía Social.
Revista Médico-Jurídica. (2023, 11 de enero). La salud mental en el trabajo: una perspectiva médico-jurídica.





